INDIFERENCIA

¡ A S Í        E S !

Por mario NORIEGA VILLANUEVA

INDIFERENCIA

Las posturas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y de María Fernanda Luna Ferral –hija de la compañera María Elena Ferral, asesinada cobardemente en pleno centro de la ciudad de Papantla, cinco meses atrás –, son contundentes y reflejan la indiferencia del gobierno estatal, la fiscalía general del estado, la soberbia del bajacaliforniano  Eric Patrocinio Cisneros Burgos, secretario general de gobierno entre las principales instituciones y la Comisión Estatal de ¿Apoyo y Protección? A Periodistas, en el caso precisamente de apoyo y protección a los comunicadores.

Las cosas se vuelven más complicadas porque muchas de las acciones contra los periodistas, parten de los propios funcionarios de gobierno –¿sí recuerdan las amenazas veladas a importante empresaria periodística del Dictamen de Veracruz, apenas hace unas semanas?, por parte del mismísimo secretario de gobierno?–, que después quieren disculparse pero que dejan de manifiesto su soberbia, prepotencia y abuso de poder. Quieren imitar a su mesías pero están muy lejos de llegarle siquiera a los talones.

La ineficacia e ineptitud están conjugadas en el quehacer de funcionarios, instituciones y organismo. El gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, porque le vale punto menos que un 10 mayo lo que suceda a quienes día a día escriben exponiendo sus vidas, la historia negra o como sea, en este caso, de municipios y estado; la fiscalía general de justicia, porque no cumple con su obligación de investigar y aclarar los crímenes –unos 25  hasta ahora. No todos en este sexenio, cabe aclarar–, pero sí con el pozarricense  en la primera magistratura estatal, la labor periodística se ha vuelto mucho más complicada que en los sexenios de Fidel Herrera y Javier Duarte.

Ninguna de las autoridades involucradas para proporcionar seguridad a los periodistas ha cumplido con su tarea y solo le dan largas a las investigaciones o sencillamente, ni las inician. Tanto el gobernador como la fiscal general se han desgañitado, con expresiones de demagogia barata ofreciendo que se investigará hasta aclarar  todo y a la fecha, no se ha hecho nada. El caso de Julio Valdivia pareciera correr la misma suerte que el de María Elena Ferral, por mencionar solo los últimos dos crímenes de periodistas, porque no hay ni interés, ni aptitud para dar respuestas concretas al pueblo y agremio periodístico en particular. Gobernador, secretario de gobierno, fiscal general y CEAPP, manifiestan  una ineptitud tal y verdaderamente punible.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com