A CAPRICHO

¡ A S Í          E S !

Por  Mario NORIEGA VILLANUEVA

A CAPRICHO

Desorganización y falta de coordinación es la tónica de las “obras” viales que ejecuta el Ayuntamiento, pues por ejemplo en el bulevar Lázaro Cárdenas del Río, retiraron los topes que había frente a la escuela “Miguel Alemán” construidos hace mucho y reparados hace poco, ahora fueron totalmente retirados pero las zanjas que dejaron donde antes estaban los pequeños promontorios que obligaban a los automovilistas a reducir la velocidad para proteger a los pequeños y sus padres o madres que los iban a dejar a la escuela y los iban a traer, ya no existen y solo hoyancos en los que ya más de un vehículo ha sufrido desperfectos.

Los topes fueron retirados ante la instalación de un semáforo incompleto frente al pozo pero no han sido rellenadas las zanjas que representan ahora un paso para los transeúntes, todavía más peligroso porque quien no frena al llegar a ellos, puede ocasionar un accidente a lo mejor de lamentables consecuencias porque les provocarán que el conductor pierda el control e invada brincando, el carril contrario, dependiendo de la velocidad que lleve el automotor.

Ahora, no se ve tanto las consecuencias de lo que provocará cuando los niños retornen alguna vez  –si el COVID 19 lo permite–, a clases porque entonces será difícil que los chicos y sus padres o hermanos crucen de un lado a otro ese espacio que cuando se arregle y no vuelvan a ponerse los topes, harán que los automóviles vengan a velocidad inmoderada, porque si bien hay semáforos de por medio, hay entradas otras que no aminorarán el tránsito vehicular.

En esos pequeños detalles no pensaron ni las autoridades municipales ni las de la Delegación de Tránsito que se van dando un quien vive en eso de hacer tarugadas, porque el semáforo que ahí se requiere no es el dedos sino de tres tiempos porque hay un retorno y el flujo no tiene qué lo detenga, de manera que los automovilistas tienen que correr riesgos para dar vuelta a la izquierda. Pequeños detalles pero grandes y clara manifestaciones de ineptitud tanto de una como de otra autoridad.

Ahora, a lo mejor esperarán a que ocurra un accidente de graves consecuencias por las estupideces ocurrentes que hacen, según para beneficiar a la población y protegerla, algo que aquí con esa “obra” está muy lejos de suceder y tanto transeúntes como conductores del transporte público de todo tipo y del transporte particular, pasan por ahí echando pestes contra las autoridades que tienen cerebro de camarón.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com