¡ A S Í E S !

Por Mario NORIEGA VILLANUEVA

LOS JÓVENES

Ese desapego que incide en la falta de comunicación entre padres e hijos o viceversa, tiene su fiel reflejo en la actitud de los jóvenes que es el sector que más ha desobedecido, junto con aquellos adultos que no han tenido educación más allá de la secundaria e incluso de bachillerato, es el responsable de que no se obedezcan las medidas de prevención que aún a destiempo, se dictaron por parte del sector Salud, para hacer frente a la pandemia que de veras ha atacado con todo en nuestro país.

Ellos son los que menos  quieren aceptar colocarse el cubre bocas porque les interesa poco la suerte de otros. Es una reacción lógica de quien  nunca se sintió escuchado, porqué va a escuchar ahora, sobre todo, si antes no hubo una orientación correcta de lo que es el coronavirus, cuál su impacto, cómo se combate. Esto último sí que corresponde al sector Salud y cuando nunca jamás, se ha visto al secretario Juan Carlos Alcocer Varela, afrontar la situación como corresponde, pues Hugo López Gatell, a lo mejor ha intentado hacer lo mejor que puede cubrir ese espacio por instrucciones precisas del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero no ha podido cumplir con eficiencia.

Pero no nos desviemos de los jóvenes y de quienes no tienen una buena preparación o bien viven en  el medio rural. Lo que sí podemos asegurarle es que después de este “quédate en casa”, durante el cual la comunicación ha sido obligada y constante, tendrá sus beneficios, porque los padres comprenderán que era lo que faltaba para la unidad familiar que este encierro propició y si es que los padres entendieron lo importante  que es mantener una buena comunicación con los hijos desde pequeños.

Que las condiciones actuales como con mayor razón las futuras, por todas las condiciones adversas que tendrá la economía nacional, lo que obliga tanto al padre como a la madre a trabajar para fortalecer el presupuesto y poder cubrir todas las necesidades de los niños y jóvenes, los mayores de la familia, tendrán que poner su granito de arena para a lo mejor suplir las funciones del padre o de la madre, según sea el caso, pero para eso la comunicación que seguramente se ha propiciado en estas semanas que llevamos de encierro obligado, cambiará la mentalidad tanto de padres como de hijos. Tiene sus beneficios todo este encierro, aunque también provoca problema y el mayor, será el económico, porque posiblemente papá o mamá, o quizá ambos, quedarán sin empleo. Es cuando la familia, debe estar bien unida para organizarse y enfrentar la responsabilidad haciendo frente a los retos que vienen. Pero verán  que se abatirá el arrojar los cubre bocas a la calle.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com

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