¡AH! FAUSTO

¡ A S Í          E S !

Por mario NORIEGA VILLANUEVA

¡AH! FAUSTO

Si el doctor Fausto Dávila Solís, militar de gran prestigio y honesto profesionista viviera, seguramente se volvería a morir, de ver que su dones que le costaron mucho esfuerzo, dedicación y responsabilidad conseguir y que le fueran reconoció la población porque además tenía el don de la solidaridad muy metido en su corazón. Volvería a fallecer seguramente, de vergüenza que su nieto del mismo nombre, hace el ridículo quedándose dormido en el  vehículo oficial que tiene asignada la regiduría décima que tiene a su cargo.

Seguramente, no hay que olvidar que su salud no ha estado bien que digamos y si a eso le agrega el alcohol, todo resulta peor. Afortunadamente para él, el sueño lo venció y no se expuso a algún accidente automovilístico que pudo haber sido de mayores consecuencias. Al parecer, iba solo y quien o quienes  lo acompañaban, lo dejaron que descansara. “se echara la mona” para reponerse, pero malos amigos porque solo lo exhibieron al ridículo, pues los medios de comunicación no duermen y tienen información de todo, o a lo mejor alguien de quienes le acompañaban fue quien pasó el tip para que le fueran a tomar la fotografía, sabiendo que no iba despertar pronto.

En efecto. Su sueño era profundo y ni cuenta se dio del flashazo, de manera que la fotografía salió perfecta en los medios de comunicación, donde por cierto tiene amigos, pero que no podían perder la ocasión, so pena de exponerse a algún castigo porque un suceso como ese no debía pasarse, lo cierto es que el “coyotito” de Fausto Jaimit Cabrera Dávila, salió de película en los medios donde fue publicada y que provocó la risa  de sus compañeros regidores y de todos los trabajadores  del ayuntamiento y con mayor razón en el ambiente político, por las aspiraciones que tiene para el futuro.

Lástima porque con eso, los pocos bonos que a su favor tenía, se han perdido y con toda seguridad, no los recuperará, porque tendrá que ser más benévolo en sus apoyos diversos a la población, donde mayor impacto ha causado este evento del que el doctor Fausto Dávila, su abuelo, se avergonzaría profundamente, sabiendo cómo era su conducta, su responsabilidad y su seriedad. Pero en fin, lo hecho, echo está y seguramente que ha de haber recibido una buena reprimenda de su señora madre. De lo que sí no se salva es de la burla de sus compañeros en las sesiones de cabildo que mientras sigan siendo virtuales, no hay problema.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com