BERRINCHE

¡ A S Í         E S !

Por Mario NORIEGA VILLANUEVA

BERRINCHE

El carácter del Fernando Luis “Pulpo” Remes Garza, de ninguna manera corresponde al de un político que, en las buenas y las malas, debe aprender a deglutir estiércol sin hacer el menor gesto, porque ahí no valen la amistad, ni la militancia que él aparte, no tiene en MORENA, ni ninguna otra cosa, que no sean los intereses de quien es dueño de ese partido y no hay voz que valga para hacer cambiar sus decisiones. Ahí sí, no encaja el hombre que fuera uno de las grandes estrellas del béisbol en épocas que ya tienen varias décadas, de la Liga Mexicana del rey de los deportes.

No se discute que podrá ser muy amigo de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México y propietario de MORENA, sin  embargo, “El Pulpo”, no tomó en cuenta nunca que eso no bastaría para llegar a la candidatura y si ganaba, la presidencia municipal donde aquí, tiene su enemigo principal en el alcalde Francisco Javier Velázquez Carmona, quien tiene intereses en legar a Raquel Bonilla, el cargo –si es que llegara a ganar también–, para que le cuiden las espaldas y no lo vayan a agarrar en más de alguna de las triquiñuelas que sus propios compañeros ediles le endilgan aunque son cómplices al aprobar las cuentas públicas mensuales y anuales.

Lo que sí debió haber sabido Fernando, es que la política es una cosa y la empresa, es otra. De nada valdrán sus gritos de inconformidad y su no aceptación a la candidatura a la diputación federal, donde a lo mejor si la pudiera tener “carnita”, y si complicarán mucho más su inicio en la política. En sus negocios, sí puede mandar y gruñir todo lo que quiera, pero aquí, las cosas son totalmente diferentes. La política son intereses, debe meterse bien eso en la cabeza.

Lástima porque de esa manera lo que hubiese sido su prioridad en su frustrado ejercicio, sería la construcción de un parque deportivo que sin necesidad de un cargo político hubiese conseguido, por la gran amistad que tiene con Andrés Manuel López Obrador, que a lo mejor lo favorece con esa ayuda aún sin cargo, pero no aceptar los designios de “su partido”, le va a costar mucho al grado de que esa amistad, puede perderse.

“El Pulpo”, debió aceptar la candidatura a la diputación federal y desde ahí, hubiese conseguido lo que quiere, pero con berrinchitos de niño mimado, sencillamente no conseguirá nada y su inicio en la política quedará marcado como para que nadie de su partido, le haga acaso posteriormente. Con la diputación federal –insistimos, si la ganara–, construiría la presidencia municipal que quiere, pero así, nanay.

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