INSENSIBLE

¡ A S Í          E S !

Por mario NORIEGA VILLANUEVA

INSENSIBLE

Si Hipócrates viviera, con la sola presencia del doctor Emmanuelle Rhomán Montiel Cerón, de pésimos antecedentes de fraude con la reconstrucción del hospital de Oaxaca, de donde llegó por cierto, habría de morir de inmediato por la traición que a su juramento hico en su oportunidad el hoy director del hospital de Pemex Poza Rica, acusa una insensibilidad criminal al obligar a gente enferma contagiada del COVID 19, al sostener que quien va a trabajar a un hospital, debe estar preparado para morir.

Y como en medios impresos se han denunciado estas criminales actitudes del profesionista de la medicina que de acuerdo con el  juramento de Hipócrates, estudió medicina precisamente para salvar vidas, no para acabarlas por demostrar un equivocado poder   ser director del nosocomio de los petroleros. Está toreando las víboras y seguramente que por mucho que sea su poder y el de quien  lo recomienda, terminará con la misma suerte que corrió en Oaxaca: yéndose de aquí al rancho de Andrés Manuel López Obrador.

Su prepotencia, arrogancia y despotismo, se manifiestan a distancia y cuando alguien lo trata, lo comprueba de volada. Seguro de que está “bien palanca”, se mofa de las denuncias y críticas que hacen los trabajadores a través de los impresos, con los que dice que los utiliza para enseñarle a leer a  su “Aniceto”, y lo podrá hacer si es que lo que cobra de salario, no le alcanza para el papel higiénico, pero debe recordar que le pagan por salvar vidas no para convertirse en un homicida en potencia y traicionar los postulados del juramento de Hipócrates.

A él, a su despotismo y megalomanía, se debe que el hospital de Pemex en esta ciudad, esté en las condiciones  actuales deprimentes, sin medicamentos, con una atención infame y carencias múltiples que atentan contra el mayor activo de Pemex: los trabajadores y sus familias. Si las cosas continúan como están y no es capaz de reflexionar y autoanalizarse, para recomponer su actitud, no le irá tan bien y no tardará mucho en tener que emigrar ante la presión de los trabajadores, sus familias y sobre todo, de los jubilados que están todavía más molestos contra él por las condiciones en que tiene al nosocomio que llegó a ser ejemplo de trabajo y sobre todo, de atención. Nada le cuesta comportarse  como un verdadero profesionista  y no como un carretonero. Es más, no le queda para su categoría. Así que, o se compone o tendrá que irse a limpiar el “Aniceto” a otra parte.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com