MARTIRIO

¡ A S Í        E S !

Por Mario NORIEGA VILLANUEVA

MARTIRIO

Ha sido diciembre último un mes de martirio constante al oído de las mascotas, por el tronar de cohetes de todos calibres, pese a la prohibición oficial que según se vertió para esas épocas de fiestas navideñas,  y por consecuencia, 31 días de chillidos intermitentes desde los más leves hasta los más penetrantes y que ocasionaron molestias a la gente, porque no pudo descansar bien debido a esos ruidos. Por un lado las detonaciones que por todos rumbos se dieron, sobre todo por las colonias Morelos y su ampliación, Tajín y Flores Magón como por la Obrera, División de Oriente, 5 de Mayo Vieja, entre muchas otras como por los aullidos.

Las autoridades de Protección Civil no cumplieron con su deber de evitar en lo posible, con el apoyo Ejército y la Marina decomisar el arsenal de cohetes desde los que detonan sin causar mayores molestias como los que son verdaderamente escandalosos, de manera que este fin de año y todavía en lo que va de este 2021, se ha vivido una escandalera  de mil demonios por esas dos situaciones que enumeramos y que pudieron ser cuando menos, aminoradas si se hubiese actuado con firmeza y con base en la ley.

Las mascotitas sufrieron martirios tan intensos cuanto intensivos como el de la despedida del 2020 y la llegada del 2021, porque como todo mundo sabe, el oído de los animalitos es mucho más fino que el de los humanos y por tanto, cualquier ruido intenso, les provoca reacciones que no son otras que aullar porque no pueden correr contra  quienes inconscientemente, los martirizan. La noche de despedida y bienvenida, han detonado cohetes y armas de todos calibres, como nunca jamás había sucedido en esta urbe.

Las consecuencias se van a empezar a resentir más adelante, porque eso les provocó furia a las mascotas y con mayor razón a los perros callejeros, que se volverán más feroces y se desquitarán ahora, atacando a cuanto hijo de vecino se topen. El peligro no es solo ese, sino que si alguno de ellos o varios, están contagiados con el virus de la rabia, no la pasarán bien ni ellos, ni sus vecinos, porque también se pueden contagiar y si no son vacunados a tiempo, encontrarán la muerte y entonces las cosas se complicarán.

Ojalá que tanto Protección Civil, como las autoridades de seguridad de todo orden, realizaran recorridos por toda la ciudad, pero más por los lugares que ellos tienen detectados que  se hace con mayor frecuencia, y actúen severamente antes de que se presenten problemas graves. Hay que frenar pero de veras, la venta de detonantes.

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